Agosto de eclipses: el cielo se convierte en protagonista y Toulouse vive el fenómeno desde la Cité de l’espace
En Toulouse, la Cité de l’espace ha acompañado a sus visitantes durante este intenso mes astronómico con una programación especialmente dedicada a los eclipses.
El 12 de agosto, el Sol desapareció en España
El primer gran acontecimiento llegó el 12 de agosto, cuando la Luna se interpuso entre la Tierra y el Sol. La franja de totalidad atravesó el norte de España, permitiendo contemplar durante unos instantes uno de los fenómenos más impresionantes de la astronomía: el disco solar completamente oculto y la corona del Sol visible alrededor de la Luna.
En Francia, el eclipse fue parcial, aunque alcanzó porcentajes de ocultación muy elevados. En Toulouse, por ejemplo, llegó al 97,9 %.
La proximidad del eclipse con la puesta de Sol añadió una dificultad: el astro se encontraba muy bajo sobre el horizonte. Para observarlo correctamente era necesario disponer de un cielo despejado y un horizonte libre de obstáculos.
La Cité de l’espace convirtió Toulouse en un punto de encuentro
Ante la importancia del acontecimiento, la Cité de l’espace de Toulouse preparó una programación especial para que el público pudiera comprender y disfrutar del eclipse con todas las garantías de seguridad.
El centro organizó una nocturna especial el 12 de agosto, prolongando su actividad hasta las 23 horas. Los visitantes pudieron participar en animaciones científicas, asistir a explicaciones de especialistas y realizar una observación guiada del cielo en los jardines.
Uno de los grandes atractivos fue la retransmisión en pantalla gigante del eclipse solar total desde el Observatorio Astrofísico de Javalambre, en Teruel, donde el fenómeno pudo contemplarse en su fase de totalidad.
La programación también incluyó la proyección de Total en el Planetario, un espectáculo que permitió experimentar la oscuridad y la transformación del paisaje durante un eclipse solar.
La Cité de l’espace puso además especial atención en la seguridad. Para observar un eclipse solar es imprescindible utilizar gafas específicas homologadas: mirar directamente al Sol sin protección adecuada puede provocar lesiones graves en la retina.
Dos semanas después, el espectáculo cambió de protagonista
Cuando todavía quedaba en la memoria el eclipse solar, la Luna tomó el relevo.
Durante la madrugada del 28 de agosto, un eclipse parcial de Luna fue visible desde amplias zonas de América y Europa. En este caso, la Tierra se situó entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre nuestro satélite.
La Luna adquirió entonces tonos rojizos y cobrizos, un efecto que explica la popular expresión “Luna de sangre”. A diferencia de los eclipses solares, este fenómeno puede observarse directamente sin necesidad de utilizar protección ocular.
En América del Sur, incluido Perú, el eclipse también pudo seguirse durante la noche del 27 de agosto y las primeras horas del día 28, dependiendo de la ubicación y de las condiciones meteorológicas.
Un mes para mirar hacia el cielo
La sucesión de ambos fenómenos convirtió agosto en uno de los meses astronómicamente más llamativos de 2026. Primero fue el Sol, ocultado por completo en determinadas zonas de España; después, la Luna, atravesando la sombra de nuestro planeta y adquiriendo una espectacular apariencia rojiza.
Para la Cité de l’espace, el eclipse solar del 12 de agosto fue además una oportunidad para acercar la astronomía al público y explicar, de una manera accesible, cómo y por qué se producen estos fenómenos.
Toulouse vivió así el eclipse desde una perspectiva particular: mientras en España se contemplaba la totalidad, en la Cité de l’espace se ofrecía al público la posibilidad de seguir el acontecimiento, comprenderlo y compartir la experiencia.
Y el calendario astronómico ya apunta a la próxima cita: el 2 de agosto de 2027 habrá un nuevo eclipse solar parcial visible desde Francia.
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