Una cervecera en Valladolid (España) que crece desde lo local: Milana abre un nuevo Beerhouse en la calle Librería
En un momento en el que la cerveza artesanal española entra en una fase de consolidación, la marca vallisoletana Milana continúa reforzando su presencia en su propio territorio. La compañía, fundada por los hermanos Marcos Gómez, Ismael Gómez y Alejandro Puertas, ha abierto un nuevo Milana Beerhouse en la calle Librería nº 9, en pleno centro histórico de Valladolid, ampliando así su red de locales propios.
El establecimiento se sitúa en una zona marcada por la vida universitaria y cultural, entre la plaza de la Universidad y el colegio de Santa Cruz. La elección no es casual: la cervecera apuesta por consolidar primero su comunidad local antes de expandirse fuera de la provincia, una estrategia habitual entre proyectos craft que buscan controlar la experiencia del consumidor desde el origen hasta la barra.
Un modelo que mezcla fábrica, bar y cultura cervecera
Milana nació como una iniciativa familiar vinculada al territorio. Los hermanos Gómez, licenciados en economía y relaciones laborales, decidieron convertir su afición en empresa y levantaron una fábrica en Montemayor de Pililla, desde donde elaboran cervezas propias y también producen para terceros.
A partir de ahí, la empresa ha desarrollado un modelo diversificado que incluye:
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fabricación artesanal propia
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festival cervecero Milanito
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producción para otras marcas
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y una red de Beerhouse concebidos como espacios de experiencia
Este tipo de locales no funcionan solo como bares. Su propuesta combina rotación de grifos, cocina informal para maridar, actividades y una fuerte presencia de cervezas propias, junto a referencias internacionales.
El nuevo local: consolidar el centro urbano
La apertura del Beerhouse Librería supone el segundo espacio estable de la marca en Valladolid. Con él, Milana refuerza un modelo basado en la proximidad al cliente y la construcción de comunidad en torno a la cerveza artesanal.
La decisión llega tras varios años de crecimiento sostenido. La compañía ha ampliado su producción, su red de clientes hosteleros y su actividad cultural, incluyendo festivales que reúnen miles de asistentes y que han ayudado a posicionar la marca como uno de los referentes craft de Castilla y León.
Más allá del dato empresarial, el nuevo local refleja un fenómeno urbano más amplio: la transformación del bar tradicional en un espacio especializado, donde el consumidor busca identidad, relato y experiencia además de producto.
La estrategia: crecer sin abandonar el origen
A diferencia de otras cerveceras que buscan expansión rápida en grandes ciudades, Milana ha optado por una estrategia gradual. Consolidar Valladolid, reforzar la relación con la hostelería local y mantener la producción en el entorno rural forman parte del ADN del proyecto desde sus inicios.
Esa combinación de raíces rurales y presencia urbana explica buena parte de su identidad:
una empresa que vende cerveza, pero también una forma de vida ligada al territorio, al diseño propio y a la experimentación con ingredientes poco habituales en el sector.
Un paso más en la madurez del sector craft
La apertura del Beerhouse Librería confirma la transición de la cerveza artesanal española hacia una etapa más estable. Tras años de proliferación de microcerveceras, sobreviven aquellas capaces de integrar producción, marca y canal propio de venta.
Milana parece haber entendido esa lógica: fabricar, narrar y servir su propia cerveza en espacios propios. El nuevo local no es solo una ampliación comercial, sino la consolidación de un proyecto que busca convertir la cerveza en punto de encuentro urbano y en símbolo de identidad local.
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